Puerta de San Andrés

puertasanandresLa puerta se apoya en dos torres, una de corte poligonal, con saeteras en cruz, y la otra de forma cuadrada; la primera mira por un costado al valle del Clamores. Entre ambas torres hay un cuerpo alto con ventanas y almenas, y en la parte superior, una comisa de bolas y almenas piramidales.

El cuerpo central o pasadizo (que tiene acceso por una empinada y estrecha escalera de piedra situada en la calle del General Martínez Campos) está sostenido por un arco de medio punto, en cuyo centro aparece, muy deteriorado, un escudo real, ignorado por las sucesivas restauraciones hechas en el arco, por lo que va camino de desaparecer. Todavía se conservan los huecos que un día sirvieron para encajar los ejes del portón que cerraba el arco de noche, protegiendo en su interior al que fue barrio de la judería.

Aquí se iniciaba el camino exterior que conducía a la necrópolis hebrea situada en el inmediato Pinarillo. Bajo el amplio techo de la puerta se conserva, también deteriorada, una lápida en la que se recuerda que D. Francisco de Quevedo hizo nacer en esta barriada al protagonista D. Pablos de su famoso “Buscón”.

En la parte del arco que mira a la plaza del Socorro existe, desde tiempo inmemorial, una minúscula capilla, con acceso por escalera de mano, en la que se venera una antigua imagen de la Virgen del Socorro, que da nombre a la plazuela. La última restauración efectuada en la puerta ha recuperado varios de los elementos de la misma que se encontraban en trance de desaparición.